España negocia con los operadores de Francia e Italia unirse al proyecto de liquidez conjunta
El pasado año 2011, ambos países europeos consolidaron sus fuerzas al emprender el proyecto de unión por el que ambos países, mediante sus respectivos organismos reguladores del juego, L’ARJEL (L’Autorité de Régulation des Jeux en Ligne) y la AAMS (Amministrazione Autonoma dei Monopoli di Stato), compartirían información y colaborarían conjuntamente en las diferentes gestiones del mercado del juego. El convenio nacía con la mera intención de unir las fuerzas de ambos organismos reguladores para luchar de una manera más eficaz contra las diferentes ilegalidades que atacan a este sector cada año produciendo elevadas pérdidas en el mercado y, sobre todo, en los jugadores. La noticia no sorprendió al mercado del juego pues, tanto Francia como Italia, habían concedido las licencias como operadores de juegos a 15 entidades que operaban ya en ambos países. Hoy en día, ambos países ya han comenzado con la modalidad de las apuestas hípicas.
El proyecto de una liquidez conjunta viene a demostrar el empeño por derribar las barreras internas en el sector comunitario europeo del juego y pretende dar un nuevo modelo de administración y legislación global para toda la Comunidad Económica Europea y, España, tras su evolución en la materia de legislación del juego, ha querido unirse a ambos países y ha entrado en negociaciones para formar parte de un modelo de liquidez conjunta en el marco económico europeo. El subdirector de la Dirección General de Ordenación del Juego, Juan Carlos Alfonso, a través de una serie de declaraciones públicas a eGamingReview, ha revelado que la Administración española ha realizado una serie de acercamientos a ambos operadores europeos para acercarse más a un mercado europeo del juego más estándar: "Después del Black Friday, nadie quiere operar en zonas grises y un modelo de liquidez compartida nos permitiría crear un potente marco regulatorio en Europa”.